Me gustaría decir que aunque la ley de Murphy me persiga, yo
soy más rápida. Pero no es cierto: si algo puede salir bien, siempre saldrá
mal, o al menos, regular.
Mi idilio, desgraciadamente correspondido, con las erratas
comenzó en el mismo instante que empecé a desarrollar El Costurero. Y por
supuesto, me ha acompañado a lo largo de los tres números de nuestro libro
seriado.
¿En qué he podido meter la pata esta vez? Bueno, acabaría antes
diciendo en que NO me he equivocado, pero lo resumiré.
Errores y erratas como camiones, que haya visto hasta ahora,
por lo menos tres. Empecemos:
Número 1. Este precioso gatito está hecho por Elena, de lelelerele, que con tanto mimo hace pequeños
muñecos. Pues a última hora se cambió la maquetación del artículo, y no se
volvió a colocar en su sitio el autor del mismo. Aunque no hagas las cosas de
forma malintencionada, es un error que molesta. Así que ya sabéis quién lo ha
hecho.
Número 2. Más que un error, es una aclaración. En esta
ocasión Clara, de Paseando Hilos, no ha podido maquetar todo el contenido, pero
casi 50 páginas, más el diseño general son suyos. Y es de justicia que si no queda
claro, se aclare (publi subliminal para hablar de Clara). Y por supuesto, va a
seguir haciendo cosas para El Costurero.
Número 3. ¡Tierra, trágame! ¡Y hablo en serio! Hace unas
semanas una lectora me comentó que no encontraba un patrón. C´est imposible! Y es en ese momento cuando Murphy te da con
un dedito en la espalda, “creo que te has olvidado de algo”. Efectivamente,
falta un patrón…
Totalmente desolada por esto último, y con ganas de romper
el dedo de Murphy en varias partes, he decidido crear el día de las Erratas de
El Costurero; consistente en:
-Pedir disculpas hasta quedarme sin saliva(o sin huellas
dactilares de tanto teclear).
-Subsanar los errores en siguientes ediciones.
-Publicar el patrón(o los futuros patrones) en el blog.
-Hacer un sorteo con los materiales necesarios para hacer
dicho tutorial.
¿Qué?¿Os va gustando que me equivoque? Para celebrar el día
de las erratas de El Costurero, sortearemos cuatro ovillos de cuerda para poder
hacer esta alfombra (por cierto, otro error, la foto es de Laura Hojman, y no
se menciona).